“Abanico” de Carlos Ernesto De la Rosa
Se abre el rostro blanco
tras cada movimiento,
agita las palabras y sus líneas
y el otro rostro, el redondo,
abstraído,
con ojos reticentes
el rostro redondo,
proyecta tras su blancura
las sombras de la última rutina
y prepara su cuerpo
para otro baile,
un baile blanco,
un vals redondo.
“Ofrenda” de Juan Antonio González
Cual fruta de vendimia
vaga la mirada triste
perdida en el horizonte.
Tu indumento es el rojo,
tu constante, la vida,
alegra ya tu semblante,
se acercan los mediodías.
llegas tu amor a ofrecer.
¿Habrá quién tu vendimia compre?
¿Habrá quién te aprecie mujer
cual fruta de cabal vendimia,
cual ser que brinda su ser?
“Frida niña” de Antonio Quintero
Así, a ras del suelo
que discuten sobre la tumba
de tu imagen
la pincelada final
que designe y matice
la fiesta de los cielos
el vuelo del arcángel
y la sombra de Franchute
dando color en otro mundo.
“Mujer-uva” de Ramiro Rodríguez
Ave tatuada en las paredes,
Sentada, escuchas acordes de guitarra,
abiertos los ojos al contorno de Gerardo
—el pintor que lame tu cuerpo.
Amaneces ebria como ave sin plumaje,
como ave tatuada
dentro de tu jaula.
“Pintor” de Ismael Rubio Torres
El color tiene inocencia,
se fragua en ternura.
El arco iris dibuja su mar,
la sonrisa se desgrana en brillo.
Pintor, pintor de sueños,
¿adónde te has ido?
Pintor, la ternura
se asoma por la ventana
y tú la atrapas en tus lienzos.
Pintor, ¿de qué color es el mañana?











