16 de abril de 2010

Los Santos Días 2010



Celeste Alba Iris, poeta y periodista de Ciudad Victoria, durante la lectura de algunos de sus poemas en Los Santos Días de la Poesía 2010 los días 9, 10 y 11 de abril, en Padilla, Tamaulipas.


 
Marisol Vera, poeta, periodista y ensayista de Ciudad Madero, durante el mismo evento.


 
Carlos Acosta, poeta originario de Antiguo Morelos radicado en Ciudad Mante, durante las lecturas de Los Santos Días de la Poesía 2010.




Lizette Álvarez, poeta de Ciudad Victoria, durante la lectura de algunos de sus poemas en Lago Vista Lodge de Padilla, Tamaulipas, a las orillas de la presa Vicente Guerrero.

7 de abril de 2010

Jaime Sabines, el Hombre.


JAIME SABINES, EL HOMBRE.
(25 de marzo, 1926 – 19 de marzo, 1999)
Poeta y político mexicano.

El pasado 6 de abril, durante la sesión del Ateneo Literario José Arrese, se leyeron algunos textos de Jaime Sabines. Después de comentar y analizar parte de la obra poética del hombre originario de Chiapas, los escritores nos dimos a la tarea de creatividad con los siguientes resultados.



GRANATE – Carlos Ernesto Dramante

Recuerdo que besas como si mordieras uvas.
Jaime Sabines

No sé si porque leías mis manos
—y nos viste lejanos en el futuro—
devorabas mi sabor para aguantar el viaje
o querías verme años más tarde
con las marcas como fuente de néctar tuyo
brotando en la mordida granate
pero besabas tan fuerte
y con todos los poros
que toda mi sangre se quedó en tu boca
yo sonreía con dolor de triunfo
te buscaba
y tú redimías mis viñedos
permanecías graciosa coqueta
yo adolorido morados los labios
con ojos de niño
te pedí sin miedo en cada faena
que me besaras de nuevo.




UNO TRATA DE HERIR – Antonio Quintero

Trato de escribir
que te amo
Jaime Sabines

Unas letras
con oficios de urgencia
llegan a tu casa
que es tu alma,
que es tu vida,
para comunicar
—como si la mujer preñada
tuviera la necesidad
de explicar sus motivos—
que no te amo,
que ya no más el hechizo
o el lazo de Afrodita
une mi corazón al tuyo.

Y eso es todo.
Sé que nada dirás
en el momento;
sólo tu rostro mostrará
un rubor que nace
en el fondo de tu sangre.
Sé que leerás con calma
esta no declaración de amor
y un mar de recuerdos
inundará tus ojos.
Pero así es esto,
ex amada mía.
De pronto amanecí
con ganas de contar
esta verdad que duele,
que no cesa de agitar
su bandera de anarquista.

Trato de decir,
intento escribir
—y he ahí el artificio—
que ya no más el amor
es el nombre de mi sueño.
Eso es todo.
Por lo demás no me odies.
Cuando menos, no tanto,
como el huracán que arrasa
las flores de ese vergel
que tanto amas.




PALABRAS – Ramiro Rodríguez

el pudor del silencio
Jaime Sabines

I

Si tú te duermes en el silencio
las palabras se vuelven hojarasca
los peces se agigantan
para agitar el rumbo de los vientos.

Si tú te rompes en el silencio
crujen las paredes
las lenguas serpentean en el espejo
para adentrarse en el pudor del sueño.

Si tú te extingues en el silencio
          yo soy el silencio del verbo.


II

trepan a la garganta
Jaime Sabines

Las palabras palpitan como enjambre
en el traspatio vacío de la garganta
se desbocan como bestias en las paredes del viento
se deshuesan
se rompen como ventanas agitadas
una tarde de huracanes.

Las palabras no son barcas tierra adentro
no estrellas dormidas
no conciertos abstractos en el llanto de relojes
no árboles sin cuerpo
               —deshojados en el otoño.

Son llave maestra por la bondad de Dios
las palabras abren las puertas de piedra del sueño
fundan sus templos de soledades en la garganta
transforman las raíces de los árboles
en suspiro de agua.

1 de abril de 2010

Actividades Literarias

Del 7 al 10 de abril de 2010 se celebrará el Simposio de la Asociación Nacional de Chicanos y Chicanas en Seattle, Washington, donde se darán citas los principales exponentes de la literatura chicana.

Juan Antonio González Cantú, escritor matamorense radicado en Brownsville, Texas, asistirá como conferencista con un estudio en el que ha estado trabajando en los últimos meses. El objetivo de esta conferencia que impartirá es la profundización en la literatura de la frontera México-Estados Unidos.

González Cantú presentará un texto ensayístico donde analiza los rasgos fronterizos en la colección de cuentos El Vampiro del Río Grande del escritor tamaulipeco, radicado en McAllen, Texas, Roberto De la Torre.

De esta manera, el Ateneo Literario José Arrese de Matamoros alzará la mano en el campo del estudio literario, a través de la aportación de González Cantú.


* * * * *


Durante los días 9, 10 y 11 de abril, se realizará el encuentro de escritores Los Santos Días de la Poesía en la ciudad de Padilla, Tamaulipas.

El encuentro, avalado por organismos culturales mexicanos tales como el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, el CONACULTA, el gobierno municipal de Padilla, la Universidad Autónoma de Tamaulipas, entre otros, con el liderazgo de Celeste Alba Iris, pretende adentrarse en una retrospectiva de la poesía tamaulipeca, con la aportación destacada de importantes escritores.

El encuentro tendrá verificativo en las ruinas de Antiguo Padilla, sitio histórico del estado. Se realizarán lecturas ensayísticas sobre el panorama de la poesía tamaulipeca, así como sesiones de lectura creativa en el género poético.

Por allá andará un servidor para presentar una visión ensayística sobre el libro Prosas rimadas, publicado en 1904, del escritor regimontano-matamorense José Arrese Falcón.

También hará acto de presencia Joaquín Peña Arana. Él abordará el tema "Poética en Tamaulipas: Propuestas paras la disuación del (aparente) egoísmo colectivo.

“Los Santos Días de la Poesía” es una oportunidad para saludar a gente positiva a quien se le guarda un gran afecto y admiración: Carlos Acosta, Arturo Castillo Alva, Marisol Vera, y la propia Celeste Alba Iris.

Nos veremos en Padilla, Tamaulipas.

25 de marzo de 2010

Rostro De Vos


"Rostro de vos", poema de Mario Benedetti, fragmento de la película "El lado oscuro del corazón".

18 de marzo de 2010

Recordando a Mario Benedetti




Recordando a Mario Benedetti,
poeta, narrador, crítico y dramaturgo uruguayo.
(14 de septiembre de 1920 – 17 de mayo de 2009)

Dentro de las sesiones semanales del Ateneo Literario José Arrese se abre un espacio para la lectura, análisis y comentario, de la obra literaria de grandes escritores, tales como Rosario Castellanos, Alfonsina Storni, Rubén Darío, Octavio Paz, Jorge Luis Borges, Pablo Neruda, Elsa Cross, Ezra Pound, Manuel Gutiérrez Nájera, Efraín Bartolomé, Enrique González Martínez, entre otros. Escritores de todos los tiempos y no sólo exponentes de la lengua castellana.

Uno de los escritores favoritos, de los más recurridos para la lectura, es Don Mario Benedetti.

El pasado martes 16 de marzo, el Ateneo Literario José Arrese recordó al escritor uruguayo a través de la lectura de algunos de sus poemas, tales como “Rostro de vos”, “Ella que pasa”, “Es tan poco”, entre otros. Los textos fueron leídos, analizados y estudiados, con el objeto de crear textos propios, teniendo como requerimiento la utilización de algún verso como detonante para el surgimiento de otro texto poético. Los resultados se muestran a continuación:



TU SOMBRA - Conchita Hinojosa

para quererte más
no tengo tiempo

Mario Benedetti

Se desvanece entre las manos tu sombra,
en tu rostro yace el tiempo,
agoniza en el sueño,
muerden tus recuerdos,
asfixian tus palabras.
Se muere el tiempo forjado
para cubrir mis praderas.
Ya no tengo tiempo para amarte.
Se desvanece en el horizonte
                                     tu sombra.



LOS MÍNIMOS DETALLES – Antonio Quintero

Lo que conoces
es tan poco
lo que conoces de mí

Mario Benedetti

Es tan poco
lo ya visto
lo que conoces
de mi rostro
de mis ojos fatigados
de mis manos anhelantes
de mi voz que te persigue.

Es tan poco
lo que mi sombra te dice
lo que mi piel te susurra
y aún más poco
es lo que revela tu sonrisa
tu cuerpo manifiesto
y el relámpago en tus ojos.

Nos conocemos poco
es cierto
pero los mínimos detalles
de tu mano en mi cuerpo
y el beso entre tus senos
son luz suficiente
para iniciar un nuevo día.



CONTORNOS - Ismael Rubio Torres

de último vagón

Mario Benedetti

Captúrame que ya soy presa tuya,
englóbame en los rizos de tus palpitares.
Acéptame, mézclate en mi mirada,
dale voz a mi sonrisa
con el abrazo de tus manos.
Déjame ser la fuente
que se refresca en tu belleza.
Déjame ser semilla que vibra
en los contornos de tu ser.
Déjame ser, amada mía,
tintineo en la brisa de tu regazo.
Déjame ser vagón
en los rieles de los cantares de alma.
Captúrame que yo soy presa tuya.
Sólo déjame entonar mi canto
en el vaivén de tu corazón.



FUGACIDADES - Juan Antonio González Cantú

te quiero
sólo dos o tres minutos
para quererte más
no tengo tiempo

Mario Benedetti

Te quiero sólo dos o tres minutos,
para quererte más no tengo tiempo.
Me sobran los te quiero taciturnos,
me faltan los albores irredentos.

Y tú, flor lozana de escasos lustros,
y yo, otoño gris de claro acento.
Semejas escultura de molde avieso,
dotada del perdón y del recuerdo.

Se adentra en el espíritu breve acorde,
se ahoga en mi agonía tal destello.
Y al partir rememorando triste duelo,

se aparta la agonía de este entuerto.
Te quiero sólo dos o tres minutos,
para quererte más no tuve tiempo.



ESPEJOS - Ramiro Rodríguez

I

como víveres
que buscan a su hambre

Mario Benedetti

Cada noche
cuando el reloj detiene sus palabras
los espejos buscan mi rostro
se descuelgan de las paredes vacías
para arrastrarse como serpientes cada noche
los actos no son actos
son nostalgia de hambre
alimento dispuesto sobre la mesa
para la bendición
                        del cuerpo.


II

estoy lleno de sombras
de noches y deseos

Mario Benedetti

Cada noche
los brazos desatados se mueven como barcas
aúllan los coyotes en colinas desiertas
mi sombra se confunde en el contorno de los muebles
en el vaho que sale por la ventana
me tatúo como cada noche en los espejos
se abren mis dedos como garras de bestia acorralada
esperando el instante del instinto
se cierran los ojos cada noche
para morir a medias
                            en el sueño.



ESTA DESPEDIDA - Carlos Ernesto Dramante

la tristeza
de mi casa vista de fuera

Mario Benedetti

Es una doncella
preparando la nostalgia
para la cena
un reflejo en tus cristales
donde veo mi ausencia
una duda que tiembla
y se arrincona
es una mano a medio puño
sosteniendo mis rencores
es mi otra mano
con la palma extendida
para alcanzar las huellas de plomo
que te han llevado
es tu palabra hablada
en lenguas indescifrables
a mi angustia
es la contradicción
de la humedad en tus paredes
escurriendo a tormenta
mientras te alejas
es la tormenta
escurriendo como paredes trituradas
en la humedad de mis tristezas.


Imagen: El Universal

10 de marzo de 2010

Homenaje a Carlos Montemayor


Homenaje a Carlos Montemayor,
poeta, narrador y activista social mexicano.
(13 de junio de 1947 – 28 de febrero de 2010)

El pasado martes 9 de marzo, el Ateneo Literario José Arrese recordó al escritor mexicano Carlos Montemayor a diez días de su muerte. Parte de su obra fue leía, analizada y estudiada, además de tomar la palabra cada uno de los presentes para comentar la amplia trayectoria del escritor mexicano.

Después de haberse leído algunos de sus textos literarios, se procedió a la creación poética de los escritores del Ateneo con epígrafes y reiteraciones del célebre escritor, la cual se muestra a continuación:



SIN ROSTRO – Conchita Hinojosa

“Tengo un sentimiento tan transparente
como el vidrio de una ventana”
Carlos Montemayor

Este sentimiento
se adhiere con raíces amargas,
se bifurca en los rincones de mi casa.
Me queda una chispa.
Se apaga.
Se esconde con parsimonia
y no percibo su presencia.
Me sangra cuando lo recuerdo.

Se baña el amanecer con un néctar cristalino.
Se mojan las paredes de piel adormecida.

Ya no quedan más suspiros.
Ha muerto la palabra.
Se desvanecen en el tiempo
las batallas de un hombre sin rostro.



LECTURA DE NOCHE – Carlos Ernesto Dramante

“En las noches, cuando era niño”
Carlos Montemayor

Me escondí del sueño
por algunas horas
guardé a cuenta gotas
cada palabra
con las comas y los puntos
y los guardé en un frasco
en mis bolsillos.

Yo buscaba la luz
la poca que caía por la ventana
y la vaciaba con suavidad
sobre los libros
viajaba en ellos
por la noche.

Cuando era niño
mi ángel rezaba
y yo rezaba
él por cuidarme
yo para no dormir
no antes de llenarme
con frases y exclamaciones.

En la noche
cuando era niño
me quedaba dormido
después de la lectura
con un frasco de palabras
en el bolsillo.



DOS POEMAS – Ramiro Rodríguez

I

“Una página en blanco”
Carlos Montemayor

La memoria no es memoria
la palabra se desgrana en sílabas
mi pluma no es pluma; es el dedo del dios
de un dios que tiembla de frío por la noche.
El signo no es signo
se rompe el rostro del universo
mi lengua se petrifica en el hielo
se extiende en las paredes
para lamer residuos de voces antiguas.
Una página en blanco sobre la mesa
sin el cuerpo de un poema.


II

“Un aroma de barro, de río”
Carlos Montemayor

La tierra mojada se vuelve vaho
se desdobla con un concierto de río
entonces permanecemos en el umbral
nos contenemos
deshacemos la urdimbre de las cosas
y la tierra se vuelve río
y el río se vuelve serpiente.



TRAVESÍA – Juan Antonio González Cantú

“Estoy aquí, en la casa, a solas”
Carlos Montemayor

Perdura la mirada audaz
                 del espejo aquel
                 portador de sueños
                 con rapaz acento.
Sinodal, el viento,
      que guardó con murmurios
      que llevó al festín,
                 ocaso de recuerdos.

Estoy aquí, en casa, a solas
         ¡y se está bien!

La ausencia de la amnesia
provoca devenir de aconteceres.
Los pasos solariegos
hacia aquel desván ensimismado
                   redimen la prestancia,
numen que proyecta
                         aquel vocablo añejo
                         que dilapidó el reloj
                    y asiduo al polvo del olvido
                    se ahíta en la memoria.

Estoy aquí, en casa, a solas
        ¡y se está bien!



PUERTAS ABIERTAS – Antonio Quintero

“Dejo abiertas las puertas de la casa
para estar siempre en el mundo”
Carlos Montemayor

Las puertas de mi casa
no se cierran
ni en los más crudos inviernos
con sus vientos de urgencia
ni en el estío fatigoso
que seduce a los infiernos.

Las puertas de mi casa
no se cierran
ni en tiempos de fantasmas
cuando éstos deambulan comodinos
entre la sala y la cocina
mientras leo yo antiguas cartas
de un amor que ya me olvida.

Las puertas de mi casa
no se cierran
ni aun en los días de luto
cuando las flores se marchitan
sobre la tumba de mi padre
que dice adiós desde otro cielo.

Las puertas de mi casa
no se cierran
ni en las tardes de lujuria
cuando la carne se deleita
en breves bacanales de gula
y lenta furia.

Las puertas de mi casa
no se cierran
ni conocen aldabas o cadenas
como los brazos de mi cuerpo
que te esperan, amigo o extraño,
para ofrecerte un trozo de este corazón
sediento de palabras y de mundo.



Imagen: doblehelice.com.mx

7 de marzo de 2010

Recital Poético Musical

"Tus ojos, siempre tus ojos / serán para mis poemas, / el cuerpo dáselo al viento, / al sol, al mar, a la tierra. / La mirada encierra el alma / y el alma sin ella es ciega / que la mirada profunda / no es, como la voz, ligera", palabras del poeta Neftalí Beltrán que fueron recordadas el pasado viernes 26 de febrero de 2010, en punto de las 7:30 P.M., en la Sala María del Pilar del Museo Casamata, durante el Recital Poético Musical organizado por la Asociación Amigos del Museo Casamata.

La maestra de ceremonias, Profa. Verónica Chávez, inició la velada agradeciendo la asistencia de los ahí presentes. Luego presentó a la Profa. Elba López Santos, presidenta de la Asociación, quien dio la bienvenida oficial. La maestra de ceremonias presentó a la soprano Claudia Paola Hernández y a los declamadores Conchita Hinojosa y Ramiro Rodríguez del Ateneo Literario José Arrese de Matamoros.

Intercaladas las intervenciones, la soprano interpretó "Canción de la luna" (ópera rusalka), "Canción de Doretta" (ópera de Giacomo Puccini), "Contigo en la distancia" (César Portillo), "Contigo aprendí" (Armando Manzanero), "Sabor a mí" (Álvaro Carrillo) y "Solamente una vez" (Agustín Lara). 

Conchita Hinojosa declamó los poemas "Tú me quieres blanca" (Alfonsina Storni), "Al que ingrato me deja..." (Sor Juana Inés de la Cruz), "Ausencia" (Gabriela Mistral) y "Amor el más oscuro I" (Elsa Cross), el cual se reproduce a continuación:


"Amor el más oscuro I"

Aquí comienzo a amarte,
en estos muros clarísimos,
en esta ciudad cálida al tiempo de las lluvias.
(¿Dónde estás ahora,
esta primavera tarde que pienso en ti?
¿Dónde estás, ignorándolo todo?)
Aquí te descubro
inalcanzable y triste.
Dime qué pasos te trajeron a estas tierras,
cómo abandonaste tu gracia de elegido,
tu ministerio de humildad;
qué suplicios te agobian desde entonces
que violentan tu rostro
y vierten en tu voz la nostalgia y la ira.
Dime en qué forma eres vulnerable
o ganas la lucidez en un momento.
Qué caminos dejaste,
qué expiación te vence y te despoja,
qué caminos seguiste para llegar aquí,
desconocido y hermoso,
donde yo te amo.

De "Poemas escogidos"1965-1999
Colección Poemas y Ensayos - Universidad Autónoma de México




Ramiro Rodríguez por su parte leyó los poemas "Llénate de mí" (Pablo Neruda), "Tus ojos, siempre tus ojos" (Neftalí Beltrán), "Lento, amargo animal" (Jaime Sabines) y "Rostro de vos" (Mario Benedetti). Al final ambos declamaron el poema "Dos poemas" de la escritora mexicana Rosario Castellanos.

Después de la velada literaria, la maestra de ceremonias invitó a la concurrencia para compartir un ambigú.

3 de febrero de 2010

Homenaje Póstumo a Gerardo de León "Franchute"


Homenaje a Gerardo De León "Franchute"
(1957-2010), pintor matamorense.

“Abanico” de Carlos Ernesto De la Rosa

Se abre el rostro blanco
con el cuerpo accidentado
tras cada movimiento,
agita las palabras y sus líneas
y el otro rostro, el redondo,
abstraído,
con ojos reticentes
al haz directo del escudriño.
El rostro blanco,
el rostro redondo,
proyecta tras su blancura
las sombras de la última rutina
y prepara su cuerpo
para otro baile,
un baile blanco,
un vals redondo.




“Ofrenda” de Juan Antonio González

Cual fruta de vendimia
que ofreces en pregón
vaga la mirada triste
perdida en el horizonte.

Tu indumento es el rojo,
tu constante, la vida,
alegra ya tu semblante,
se acercan los mediodías.

Peregrina de adusto monte
llegas tu amor a ofrecer.
¿Habrá quién tu vendimia compre?

¿Habrá quién te aprecie mujer
cual fruta de cabal vendimia,
cual ser que brinda su ser?




“Frida niña” de Antonio Quintero

Así, a ras del suelo
y con las manos atadas al destino
con tu vestido de lunares
y la actitud pasiva
de quien espera el cataclismo,
la fama de youtube, la inmortalidad.

Así, con tus perlas de fantasía
la cinta de satín atada al talle
y la cabeza cubierta por un sueño;
así, Frida niña, te imagino
en la confrontación de las aves agoreras
que discuten sobre la tumba
de tu imagen
la pincelada final
que designe y matice
la fiesta de los cielos
el vuelo del arcángel
y la sombra de Franchute
dando color en otro mundo.




“Mujer-uva” de Ramiro Rodríguez

Ave tatuada en las paredes,
humo de cigarro frente a los párpados,
senos abundantes,
                             duros como la piedra,
mujer-uva en el vino tinto,
¿en qué piensas cuando llega la noche?
¿Dónde se fragmentan tus ojos?
¿Piensas acaso en el hombre invisible?
¿En el hijo de vaho?
Sentada,
               escuchas acordes de guitarra,
navegas tierra adentro hacia el viñedo
para enmudecerte de sílabas,
abiertos los ojos al contorno de Gerardo
(el pintor que lame tu cuerpo).
Amaneces ebria como ave sin plumaje,
ave tatuada
                   dentro de tu jaula.




“Pintor” de Ismael Rubio Torres

El color tiene inocencia,
se fragua en ternura.
El arco iris dibuja su mar,
la sonrisa se desgrana en brillo.
Pintor, pintor de sueños,
¿adónde te has ido?
Pintor, la ternura
se asoma por la ventana
y tú la atrapas en tus lienzos.
Pintor, ¿de qué color es el mañana?


Imagen: franchutedeleon.com

22 de enero de 2010

Telúrico


I

En Haití, la tierra no es tierra,
las calles no son calles.
Las mujeres levantan sus rostros
para cortar la desnudez
                                     de las bestias.
Los hombres huyen
con la pregunta en sus labios,
las palabras del miedo,
pájaros entumecidos
en el movimiento
                           del sol.


II

En Haití, el hambre no es hambre,
el caos se tatúa en cuerpos de gente vacía.
Los niños abren sus ojos
                                      como lunas desoladas
en el fondo de lagos, se cubren de polvo,
derraman el líquido de la inocencia,
quedan como hojarasca
                                     sobre las plazas.


III

En Haití,
               los árboles no son árboles:
son estatuas resquebrajadas,
polvo que vuelve
                           al origen del tiempo.
Las casas en los barrios no son casas:
son gigantes muertos sobre las calles,
escombros en la lengua
                                     del viento.

Autor: Ramiro Rodríguez

Ayuda a Llorar


No tengo nada
sólo mi llanto, mi sangre
y mi dolor para ti,
                        Haití.

Autor: José Luis Martínez Moreno