18 de mayo de 2009

Elegía a Mario Benedetti


Hoy amanece con una lluvia indecisa
en los ángulos perdidos de mi ciudad
camino por las calles con rumbo al parque
para volverme otro yo por la mañana
caminar en soledad se vuelve costumbre
triste momento en que quedamos jodidos
sobre el rostro de las cosas
Mario se nos muere en Montevideo
sus letras convergen en un césped sediento
la gente camina para mover los huesos
para que no queden tirados sobre las calles
pasan los muchachos hacia la esquina
ya se hace tarde para entrar a la escuela
la lluvia no se decide a libertar sus recuas
y en el Cono Sur el hombre se nos muere
Mario avienta la pluma en el mes de mayo
un domingo diecisiete / para ser preciso
hoy amanece con aire fresco en mi ciudad
y en Montevideo el viento no amanece.

Autor: Ramiro Rodríguez

2 comments:

Anónimo dijo...

Magnifico adios para un grande. Bien Ramiro!!

Alfredo

Eneas dijo...

La verdad es que los grandes nunca mueren. Muere el cuerpo, pero no la palabra. La palabra perdura "sobre el rostro de las cosas".

Gracias.

RR

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